
"Tal vez no importe todo lo que ha pasado.
Tal vez haya llegado la hora de dejarte atrás.
Realmente nunca estuviste conmigo.
Hoy sólo siento odio.
Hoy sólo siento lástima por ti,
porque de tu boca no salieron más que dagas,
porque de ella nunca salió un te quiero.
Jamás exisitió para mi un abrazo sincero.
Nadie te enseñó a darlos, y tu solo nunca aprendiste. Tampoco me dejaste enseñarte.
Tuviste miedo de quererme y me abandonaste.
No importa, nunca te eché de menos.
Te di mil y una oportunidades.
Hiciste todo lo contrario a aprovecharlas.
Hoy te cierro mis puertas.
Hoy te expulso de mis pensamientos y de mi,
Hoy me convierto en un milagro médico.
Hoy tu no existes para mi."
Sirke releyó lo que había escrito, arrancó la hoja y sin más comenzó a estudiar su exámen de griego.
Una vez alguien me llamó MOE. En ese momento no supe si salir corriendo o tirarme a sus brazos. Finalmente opté por lo segundo…
Y es en ese instante donde comienza la historia de un amor al que tarde o temprano le llegaría el momento de capitular y que marcará así el nacimiento de este blog. Puede, y es muy probable que no sea la mejor blogger del mundo, y aún más, puede que nunca nadie tenga el interes de leer mi blog. ¿Pero realmente es eso importante?
Y dejo una pregunta en el aire, ¿Qué hace uno cuando le hiere estar con aquella persona a la que desea ayudar? ¿Deberíamos abandonar a aquellos que nos hieren a su suerte? ¿O tal vez deberíamos prestarles el apoyo que ellos no nos brindaron?
Bienvenidos sean aquellos que quieran entrar…

*MOE: palabra del argot japonés que originalmente se refiere a un fetiche por los personajes de videojuegos, anime o manga.