December 28, 2006

El caramelo más dulce.

Filed under: Sirke

Lo cierto es que yo era una niña normal. Bah, si es que alguna vez he sido normal. Quiero decir que era feliz. Inocentemente feliz.

Entonces mi vida cambió, era pequeña y estaba sola. Me hice amiga de la soledad en el momento más crítico de mi vida, el núcleo de todos mis miedos y de todas mis inseguridades.

Si cariño, a los diez años estuve a punto de tirarme de una ventana. Recuerdo como si fuera ayer el instante en el que dije adiós a mi cordura, que ya no quería verla. Que se fuese, que sólo me había traído problemas. Fue ahí donde aprendí a controlar mi sinrazón, así logré evitar el self-injury, así aprendí a evitar muchas cosas.

 

Aprendí a analizarlo todo y a obsesionarme. Leía cada libro un mínimo de dos veces y un máximo de trece, me aprendía los anuncios de la tele de memoria y descargaba mis ojos en la oscuridad de la noche. Durante aquellos llantos volvieron mis miedos jamás superados.

Pero esa etapa pasó, para dar lugar a otra peor. ¡Mira que fueron horribles mis catorce años! Ahí aprendí lo que significa la palabra "cagarla". Estaba sola o con quién no debía estar, cansada de ser la niña rara, cansada de ser niña. Jugué a ser mayor, porque ya no estaba jugando. Aprendí a no caer en su juego y sobretodo aprendí que el mundo estaba demasiado loco o que yo estaba demasiado cuerda, pero que nunca sería como ellos. Por lo que de nada me valía fingir que lo era.

Comprendí que la vida es como una partida de poker

 

 y que yo tengo la suerte de tener una buena jugada, y aprendí a vivir sin escuchar tonterías, a seguir solamente las reglas de mi juego.

Aprendí a no cagarla, si no a equivocarme, aunque nunca aprendí a pedir perdón. Yo no le pido perdón a nadie, aunque lo diga, me pido perdón a mi misma por haberme permitido equivocarme.

Y así pasaron mis 16 años, sin pena y sin gloria. Aprendí que mentir no siempre es malo, que la gente sincera no es de fiar y que no hay nada mejor que la risa absurda.

Ahora voy a llegar a los 18, soy un cúmulo de decepciones, de miedos y de te quiero al viento. Aprendí a odiarme por ser diferente, por se tremendamente infeliz, por no poder ser mejor. Y al final descubrí que mi locura es mi mejor compañía que soy capaz de querer y de dejar que alguien me quiera. Que soy un cúmulo de sueños rotos en busca de más sueños que romper, que soy asquerosamente inteligente, que tengo un desfase positivo con mi edad mental y fisiológica, que me río de vosotros como me sale de la punta del dedo gordo del pie y que la mitad me dais un profundo asco. Y he dicho LA MITAD. (Si ahora mismo estas leyendo esto y tienes la sensación de que eres uno de esos que tanto asco me da, es que es así.)

He descubierto que seguir odiándole no merece la pena, que desaprovecho mis aptitudes intelectuales, que te quiero, que quiero dedicarme a esto, que debo estar orgullosa de mi misma por lo que he soportado y superado y que os den por el culo.

Si te sientes amenazada por mi, jódete. El ser estúpida de nacimiento no tiene remedio querida, no dejarás de serlo por intentar demostrar que el resto también lo es.

He llegado a ser el caramelo más dulce de esta bolsa,

 

aquel que jamás entrará en boca por ser demasiado empalagoso, pero podré soportarlo.

Mi futuro no será fácil, cierto es, la gente como tú y yo, cerdito (como bien dijiste), no tiene un don, no tiene un camino marcado, tiene muchas posibilidades de las que escoger y eso hace nuestro camino más difícil.

Poseedores de cualidades que muchos pagarían por tener sin saber todos los problemas que traen consigo.

¡Caigamos en tópicos! Año nuevo, vida nueva. Pero esta vez será cierto. Nada volverá a ser igual en nuestras vidas. Llegó la hora de plantarle cara al mundo, llegó la hora de ser libres.

Brindemos esta noche porque el 2007 trae consigo las llaves a todas nuestras cadenas.

Brindemos esta noche como niños ingenuos que van a comerse el mundo. Como pequeños aventureros que corren hacia la mesa de la cocina, donde follarán como conejos.

 

Brindemos porque acabo de imaginarme la cara de mi madre cuando lea esa frase. Brindemos porque nos toca mover ficha y vamos a darle la vuelta al tablero.

Esta noche, a la luz de las velas de mi canción, brindo porque existo, porque de tanto hacerle cosquillas se ríe mi corazón.

Brinda tú porque yo existo, brinda tú porque besé a la rana, porque puedo decirte que te quiero sin miedo, porque Pekin te espera para envolverte con su magia.

Por primera vez, puedo decir de corazón:

FELIZ VIDA NUEVA.

2 Comments »

The URI to TrackBack this entry is: http://moe.blogsome.com/2006/12/28/el-caramelo-mas-dulce/trackback/

  1. y que yo esté aquí para verla :)

    Comment by Elia — December 28, 2006 @ 9:33 pm

  2. Solo se que no se nada, los ignorantes son quienes creen saberlo todo, sinceramente no creo que seas tan inteligente como decis, sino no lo dirias, es mas, lo unico que veo es soberbia pero poca inteligencia…

    Comment by Mia — July 3, 2008 @ 12:56 am

RSS feed for comments on this post.

Leave a comment

Line and paragraph breaks automatic, e-mail address never displayed, HTML allowed: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>



Anti-spam measure: please retype the above text into the box provided.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Casas RuralesHostalesSubastasCasas RuralesServicios