Sirke esperaba sentada en una cafetería llevaba un jersey verde y ocultaba su nariz y su boca con él. Alguien se sentó a su lado con una taza de café.
-"No me gusta el café."
-¿Hay algo que te guste?
-"Girar."
-¿Qué hay de vivir? ¿No te alegras de seguir viviendo?
-"Me da igual."
-¿Por qué?
-"Porque es aburrido."
-¿Morir es divertido?
-"No lo sé, no me dejasteis comprobarlo."
-¿Por qué eres tan cortante?
-"No me agradas."
-¿Por qué?
-"Porque eres simple."
-¿Simple?
- "Estúpido."
-¿Y por eso tienes que faltarme el respeto?
-"Si."
-¿Quién te lo dice?
-"Nadie. Vuestro principal problema es dejar que os digan las cosas…"
-¿Tu no lo haces?
-"No."
-¿No tienes amigos?
-"Si."
-¿Y no te importa lo que puedan sentir si te mueres?
-"No."
-¿Y tu familia?
-"No."
-¿Por qué?
-"Yo no decidí nacer, pero yo decido cuando morir."
-¿Sin más? ¿Por qué no decides cuando vivir?
-"Porque uno no decide vivir, simplemente vive."
-¿No tienes miedo?
-"Si."
-¿Y aún así decides morir, sin causa aparente?
-"¿Falta mucho para acabar con esta gilipollez?"
-Podemos acabar cuando tú quieras.
-"Bien."
"Oscuridad, frío… ¡Cómo me gusta el frío! ¿Qué es ese ruido? ¿Quién está ahí?" -"Despierta" "…¿Quién es?" -"Soy tú" "¿Cómo puedes ser yo?" -"Soy quién tú quieras que sea. Mírame, abre los ojos" Y lo hizo. No sabía donde estaba, no sabía donde estaba acostada, ni siquiera sabía que lo estaba. Reprimió un grito, sobre ella había un espejo, o eso creía. Se asustó al ver a alguien suspendido en el aire encima de ella. Estaba tan cerca que se rozaban la nariz, pero aquel ser no respiraba, aquel ser tenía su cara… Demacrada, con la piel verde, parecía un zombi. Sus labios estaban muy pálidos y su pelo parecía estar cubierto de escarcha, como si hubiese estado metida dentro de un congelador.

-"¿Me ves?" El eco de su voz le taladró los oídos, solo que no eran sus labios los que emitían aquel sonido. -"Yo soy toda la mierda que tienes dentro: Yo soy rencor, miedo, odio, orgullo, vergüenza, traición, venganza. Soy la falta de luz y de calor, soy la manzana envenenada que mordió Blanca-puta-nieves, soy la manzana que mordió Adán, aquella que está podrida y se dedica a pudrir al resto. Soy todas tus manías, todos tus malos sueños, todos tus secretos. Soy la niña corrompida, la maldad hecha materia. Soy todo lo que amas y lo que odias. Soy todo aquello por lo que decidiste morir, soy todo aquello que no quieres ser pero que eres. TÚ. Ahora que me ves, que sabes que no me imaginas, vuelve a intentar acabar conmigo, acaba con nostras."

