
"Y llueve, llueve y llueve sobre mojado. Mirando como el papel se deshace en el agua, como la tinta se corre convirtiendo lo que has escrito en simples borrones azules, lloras, porque en cada uno de esos borrones había un trocito de tu alma. Algo que se ha perdido para siempre. Hoy toca, un pedacito de inocencia, mañana toca un poco de credulidad, pasado algo de escepticismo, el sábado toca un poco de tequila y el domingo algo de amor. Y rezas; rezas a algo en lo que no crees, por encontrar el valor para cambiar las cosas, porque llegue ya el día en el que toque escapar, por que llegue el momento de decir BASTA. Rezas para tener fe en las palabras, para tener fe en ti, para tener fe en el mundo. Por volver a la inocencia, por abandonar la crueldad, el recelo y el miedo. Es entonces cuando te descubres sonriendo, cuando descubres el motivo de tu risa y deseas que no acabe nunca, que no desaparezca. Llueve, llueve sobre mojado y piensas, que eres uno de esos papeles, nada más que un cúmulo de sueños rotos… Nada más que sueños de papel mojado. "


“Y el mundo alrededor
y no puedo soñar
y es que hoy estoy triste, sólo pienso en llorar
si no tengo calor ni cariño junto a mí
sólo pienso en buscar una estrella mejor
que me pueda guiar
que alivie este dolor
que me lleve lejos aún más lejos de aquí
Y ahora sólo necesito tu presencia
que me ausenta y no me duele y hoy te he visto
y hoy parece que no llueve
y sólo necesito que alguien crea en mí
que me ayude a regalar el arte, llueve
y hoy parece que no llueve en mí
Mi ilusión no pasó
y me he dado cuenta
de que no te tengo y siento una ausencia
y es que he dado tanto y aún no estas aquí
trato de convecerte con mi arte a cuestas
no me canso de darte algo que a mí me llena
mi regalo es éste
ábrelo y disfruta
Y ahora sólo necesito tu presencia
que me ausenta y no me duele y hoy te he visto
y hoy parece que no llueve
y sólo necesito que alguien crea en mí
que me ayude a regalar el arte, llueve
y hoy parece que no llueve en mí”
¿Sabes?Hace escasos 10 minutos, cuando llegaba a casa, salí del tren y lo primero que ví fue la lluvia caer, miré a mi al rededor y la gente corria a refugiarse, abría sus paraguas para adentrarse en la noche llorosa, pero yo, teniendo mi paraguas en el bolso, he decidido no abrirlo, queria sentir esa lluvia rozar cada parte de mi cara…Me he parado, con la carpeta entre las manos, he cerrado los ojos y he echado la cabeza para atrás y con la música a tope del mp3 y la lluvia cayendo, me he trasladado por unos instantes a otro mundo, me he evaporado de lo real para introducirme en el mundo de lo irreal, de los sueños y esperanzas…
¿Realmente crees qué rezas a “algo qué no crees? No te engañes…si rezas es porque en algo crees…No le pongas nombre, qué más da, tal vez te reces a tí misma, a tu alma y a tus sueños, de forma que así consigas hacerlos un poco más reales y consigas desahogarte para ser un poco más feliz…O tal vez, simplemente reces a ese “algo” que nadie sabe si existe, que cada uno le da un nombre y una forma, que existe en nuestro interior pero que nos empeñamos en trasladar al exterior y es lo que nos empuja a seguir cada día, a decidir que queremos vivir hasta que el final llegue sin provocarlo nosotros mismos, a sonreir, como me pasó hoy a mi cuando subía los tres escalones para salir por la puerta del tren, que ví a un bebé, tendría 3 o 4 meses y sólo se reía en su carrito, como si nada más importase…, que nos empuja a amar y a aprender a valorar lo que tenemos…
Tal vez exista esa lluvia que nos moja y empapa nuestros papeles llenos de tinta, tal vez exista esa lluvia que se lleva pedacitos de nosotros, pero no has pensado que ¿tal vez esa misma lluvia nos esté dando una parte de nosootros que desconociamos?;)
Comment by Elia — October 18, 2006 @ 7:29 pm