"Dejarlo todo. Abandonarlos. Abandonarle. Acabar conmigo antes de que la vida lo haga por mi. Perder el alma y el cielo no me preocupa. Sólo quiero dejar de sentir. No más amor, no más odio, no más locura. No se trata de morir, se trata de morir para empezar a vivir. ¿El suicidio es de cobardes? Me pregunto quién dijo esa gilipollez. Hace falta valor para enfrentar aquello que todos temen. Aquello que nos paraliza de sólo pensarlo, que nos provoca llanto y nos llena de tristeza, aquello que desconocemos y que nos quema. Me quema el aire que entra en mis pulmones, me quema el saber que estoy viva, me quema no saber vivir, me quema no tener por qué pelear."
Sirke lloraba agazapada en un rincón.
"Necesito tus brazos, hoy no quiero dormir sola. Duerme conmigo, Soledad, y huye por la mañana."

